No es noticia que los medios de comunicación instruyen al público en quehaceres diversos, en particular por medio de la televisión que, desde su origen, ha sido parte de la vida cotidiana de una gran porción del planeta.
Ya lo indicaba el periodista y estudioso norteamericano Walter Lippman en 1922: "La realidad se ha vuelto tan compleja que necesitamos que alguien o algo nos muestre aquello que está fuera del alcance de nuestros sentidos". En ese sentido, la planificación televisiva enfrenta hoy un importante desafío introducido por la web y del cual se sabe bastante poco. Considero que dicha ignorancia radica principalmente en los productores de la información, más que en los consumidores que ya han naturalizado profundamente el soporte.
Las escasas cifras (propias de la inmadurez del mercado) indican la constante adopción de nuevos hábitos de consumo mediático entre los sectores más jóvenes de la población argentina: blogs, flogs, videologs, wikis, foros, contenidos sindicados, webs colaborativas, sistemas de intercambio de archivos y redes sociales, entre otros. El crecimiento de los servicios de acceso a banda ancha parecen sostener la evolución: de acuerdo con la consultora Prince & Cooke, durante el último año se registró un aumento de las conexiones en casi un 60%. La cantidad de usuarios de Internet asciende en nuestro país a 16 millones de navegantes, ingresando recientemente los jóvenes de clases medias bajas y bajas y los adultos de clases medias y medias altas. El 81 % de los internautas accede todos los días a la web, la cual ya compite abiertamente con la televisión y el teléfono. Parecería que desde el afianzamiento de los periódicos on-line, no hay nada más viejo que un diario de hoy...
En este marco, los más jóvenes parecen tener un rol protagónico: el último informe presentado por el Sistema Nacional de Consumos Culturales de la Secretaría de Medios de Comunicación de la Nación, demuestra la altísima permeabilidad de los argentinos de entre 12 a 17 años de edad para adoptar hábitos multimediáticos, o sea la costumbre de utilizar más de un medio a la vez. Para ellos, existe variedad: se identificaron más de 15 tecnologías de información disponibles para el público. Si la modernidad exige un conocimiento transversal y la utilización ubicua de tecnologías de la información, los adolescentes parecen haber comprendido bien la consigna. A esto se suman datos relevados sobre el aumento en el nivel de confianza de los distintos formatos web entre profesionales de la comunicación. Sobre una encuesta realizada entre Relacionistas Públicos, DirComs y Periodistas, más de la mitad de los entrevistados reconoce que los blogs constituyen un avance en la comunicación y más del 30% los utiliza frecuentemente como fuente de información profesional. Entre los periodistas, específicamente, el 50% los consideran como un espacio que ofrece mayores posibilidades de expresarse libremente.
Todos los estudios nos acercan a una web que sustituye y complementa en multiplicidad de aspectos a los medios tradicionales. En las primeros momentos, la web resultaba complementaria, lugar dado por las funcionalidades vinculadas a la conectividad, el archivo y la búsqueda de datos principalmente. Sin embargo, podemos decir que actualmente la web, en mayor medida, sustituye. Es una importante alternativa al encendido de la radio y la televisión como oferta de entretenimiento en los adolescentes y hard users, ya que los "navegantes frecuentes" no han superado aún su utilización instrumental. Asimismo, la web representa actualmente un vehículo clave de comunicación para las empresas y para los medios.

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