Recursos Humanos - Artículos y Entrevistas
COLUMNISTA
Por Enrique Carlos Behrends
Gerencia de Recursos Humanos de Banco de Galicia
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El tema del liderazgo ha estado siempre en las agendas de los directivos y de los gurúes del management. Pareciera ser que si uno pudiera dominar una "técnica" apropiada de liderazgo, se podrían obtener resultados positivos más allá de lo previsible en los diferentes equipos de trabajo.
El tema siempre me interesó ya sea desde la perspectiva académica como de la gerencial. Frases tales como "el líder se hace o se nace como tal", u otras para los más memoriosos del tipo "todo el mundo nace con un bastón de mariscal en la mochila", presiden estas reflexiones.
Pero no solamente yo me intereso en esto. Hace poco, visitando Amazon.com, se me ocurrió hacer una consulta por títulos que incluyeran la palabra "leadership" (es decir liderazgo), y me dio como resultado más de 97.000... después mi curiosidad me llevó a hacer lo mismo con apendicitis (sí la enfermedad), y me dio algo más de 2.700 títulos.
Ello sin embargo no soluciona nada. Estoy seguro que siguiendo los libros sobre apendicitis, quien estudie los mismos (un médico por supuesto) me podrá operar exitosamente...pero no creo que cualquiera que lea algunos centenares de los libros sobre liderazgo pueda, con seguridad, transformarse en un auténtico líder.
Es más, seguro que no. Veamos en primera instancia qué es ser líder. ¿Es el que manda? ¿El que da una orden y los demás le obedecen? Mmmm, no me convence; eso se puede obtener a través, por ejemplo de la violencia o la extorsión. En realidad veo más la relación de liderazgo como una situación en la que lo que una persona propone como interpretación o curso de acción en dicha situación, es asumido por otro u otros como propio.
En mi visión, el tema del liderazgo es algo que ocurre, por alguna o por todas las razones señaladas en forma concurrente. Digamos que la situación en que una persona propone una interpretación o curso de acción en la situación, y la misma es asumida por otro u otros como propia, emerge en un momento determinado por la confluencia de un amplio y complejo número de variables, imposibles de reducir por medio del análisis. Ocurre. El liderazgo "se deposita" en la persona o grupo.
Pero entonces, ¿se puede instrumentar algo para promover (formar) situaciones de liderazgo? No directamente. Sí se pueden generar en personas, en múltiples personas condiciones básicas que las harán elegibles. Y allí va mi propuesta al respecto.
Se trata de propender a que cada uno tenga presente algunos principios que, a mí entender, lo harán "elegible":
Nada de esto es una receta de formación de líderes. Pero sí son algunos principios básicos de conducta personal que debemos atender para poder asumir conductas de liderazgo, si las circunstancias lo plantean.

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